En la agricultura recurrimos a los fitosanitarios para evitar, repeler o combatir cualquier plaga o enfermedad, incluidas las especies de plantas o animales indeseables, durante la producción, almacenamiento, transporte, distribución y elaboración de alimentos o productos agrícolas.

Un factor importante a tener en cuenta es la calidad de agua a la hora de realizar una aplicación de fitosanitarios.

Muchas veces la presencia de materia orgánica o arcillas en suspensión, da como consecuencia una disminución de la dosis efectiva de los agroquímicos vertidos en la mezcla, reduciendo considerablemente los resultados de control en los tratamientos contra las plagas y enfermedades.

En el agua también se encuentran diferentes sales disueltas, siendo los iones más frecuentes los cationes de Calcio, Magnesio y Sodio; y los aniones de Sulfato, Cloruro y Bicarbonato. Además se pueden encontrar cationes de Potasio, Hierro Ferroso y Férrico, y Nitratos.

La concentración de sólidos totales disueltos en el agua nos permite determinar la proporción de minerales que presenta la misma.

¿Cómo se obtiene este valor?

A través de la evaporación de una muestra de agua y se lo expresa normalmente en miligramos por litro (mg/1) o partes por millón (ppm).

Cuando se habla de “aguas duras” se refiere a la presencia de ciertos minerales como carbonatos, sulfatos y cloruros de hierro, calcio y magnesio, pero la dureza generalmente es expresada en mg/1 o ppm de Carbonato de Calcio sumada a la cantidad de Carbonato de Magnesio.

¿Qué tipo de análisis y evaluaciones se debe hacer para corregir pH y disminuir la dureza del agua?

Hay análisis de laboratorio que permiten determinar el pH y la concentración de sales disueltas en el agua. Donde se deben tomar las muestras de cada fuente, llevarlas al laboratorio, para elaborar, después del análisis, los informes correspondientes. 

Una manera de realizar las evaluaciones con mayor periodicidad, es a través de productos que existen en la actualidad, los que permiten hacer pruebas a campo y determinar la calidad de agua y otro factor muy significativo es la dosis del acondicionador a usar.

Estos productos cuentan con un virador de color que permiten llegar al pH ideal según el agroquímico que se usará e ir secuestrando las sales disueltas que perjudican a los ingredientes activos, determinando la dosis para cada caso en particular.

¿Cómo se realiza esta tarea en el campo?

Obteniendo un volumen conocido del agua que se utilizará para la aplicación, se mide con una cinta de pH o un peachímetro el nivel de acidez o alcalinidad del agua sin corrector y conociendo el pH ideal de carga del ingrediente activo a utilizar se irá agregando producto**, si es necesario , hasta obtener el color adecuado que estará indicando el pH óptimo, a la vez que se estarán secuestrando los cationes, minimizado o anulado de esta manera la interacción que pueda darse entre los iones que se encuentran disueltos y los agroquímicos que se utilizarán.

** Los productos para solucionar estos problemas son llamados correctores de pH y acondicionadores o secuestrante de cationes. Un mismo producto puede lograr ambas funciones, pero deben ser de alta calidad para lograr proteger a los agroquímicos de la degradación e inhibición de las aguas alcalinas y duras.

Tecnologías a tener en cuenta para obtener mejores resultados en tus pulverizaciones
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